Aunque Carnegie pagaba a sus empleados los bajos salarios tĆpicos de esa Ć©poca, luego dio la mayorĆa de su dinero para financiar diversas bibliotecas, escuelas y universidades en AmĆ©rica, el Reino Unido y otros paĆses, asĆ como para crear fondos de pensiones para los empleados de mĆ”s antigüedad. Considerado a menudo como la segunda persona mĆ”s rica de la historia(revista Forbes). Carnegie empezó como radiotelegrafista y hacĆa la dĆ©cada de 1860 invirtió en ferrocarriles, coches cama para trenes, puentes y torres de perforación de petróleo. TambiĆ©n hizo fortuna como vendedor de bonos para financiar empresas americanas en Europa.
Con el acero fue donde hizo su fortuna. En la dĆ©cada de 1870, fundó la Carnegie Steel Company, un paso que consolidó su nombre como uno de los "grandes magnates de la Industria" (en inglĆ©s, “Captains of Industry”). Sobre la dĆ©cada de 1890, era la mĆ”s grande y rentable de todas las empresas industriales del mundo. Carnegie la vendió a J.P. Morgan en 1901, que creó U.S. Steel. Carnegie dedicó el resto de su vida a la filantropĆa a gran escala, con especial Ć©nfasis en bibliotecas locales, la paz mundial, educación e investigaciones cientĆficas.
La educación de Carnegie y su pasión por la lectura experimentó un gran impulso gracias al coronel James Anderson, que abrĆa su biblioteca particular de 400 volĆŗmenes a los niƱos obreros todos los sĆ”bados por la noche. Carnegie era un usuario constante y un "hombre hecho a sĆ mismo" tanto en su desarrollo económico como intelectual y cultural. Su capacidad y buena disposición para el trabajo duro, su perseverancia y su diligencia pronto y de aquĆ en adelante le trajeron oportunidades.
Hijo de un tejedor, cuando era niƱo, Carnegie emigró con su familia de Escocia a Estados Unidos en 1848 y se estableció en Allegheny, Pennsylvania. Ese mismo aƱo tuvo su primer trabajo, cuando contaba con 13 aƱos, fue el de ser el chico de la bobina, se encargaba de cambiar los carretes de hilo en una fĆ”brica de tejidos de algodón durante doce horas al dĆa, seis dĆas a la semana. Cobraba 1,20$ a la semana, mĆ”s 80 cĆ©ntimos adicionales por mantener encendida la caldera. En 1851, Carnegie se hizo telegrafista en la oficina de Pittsburgh de la Ohio Telegraph Company, ganando 2,20$ a la semana. AdemĆ”s de proporcionarle ingresos mayores, el trabajo tambiĆ©n despertó en Ć©l una pasión, que durarĆa toda la vida, por las obras de William Shakespeare. A menudo debĆa entregar mensajes a un teatro, y la mayorĆa de las veces se las arreglaba para llegar justo cuando las cortinas se levantaban y comenzaba el espectĆ”culo. Carnegie podĆa convencer al gerente del teatro para que le dejara quedarse y ver la actuación gratis.
Carnegie rĆ”pidamente aprendió Ć©l solo a distinguir los diferentes sonidos de las seƱales que recibĆa y a transcribirlas de oĆdo, sin tener que anotarlas. Thomas A. Scott de la Pennsylvania Railroad Company que lo contrató como secretario y telegrafista empezando en 1853, con un salario de 4,00$ a la semana. Con dieciocho aƱos, Carnegie empezó a escalar puestos, llegando a ser el superintendente de la división de Pittsburgh. Scott tambiĆ©n le ayudó con sus primeras inversiones. En 1855 Carnegie invirtió 600$ en una exitosa empresa llamada Adams Express. MĆ”s tarde invirtió en coches cama para la Pennsylvania Railroad Company y compró parte de la empresa que fabricaba los vagones. Esta se convirtió en una inversión muy rentable. Reinvirtiendo su dinero en industrias relacionadas con el ferrocarril: (hierro, puentes y raĆles), Carnegie lentamente fue acumulando capital, que serĆa la base de su posterior Ć©xito.
Antes de que estallara la Guerra Civil Estadounidense, Carnegie habĆa formado una sociedad con el seƱor Woodruff, el inventor de un coche cama para los viajes de primera clase. Los coches cama facilitaban los viajes de negocios para distancias de aproximadamente 500 millas (805 km). La inversión demostró ser un Ć©xito y una fuente de beneficios para Woodruff y Carnegie. El joven Carnegie llegó a ser el superintendente de la Pennsylvania Railroad's Western Division, y introdujo varias mejoras en el servicio.
En la primavera de 1861 Carnegie fue designado por Scott, que ahora era el Vicesecretario de Guerra encargado del transporte militar, como superintendente de los Ferrocariles Militares y de las lĆneas de telĆ©grafos del Gobierno de la Unión en el Este. Carnegie ayudó a abrir las lĆneas de ferrocarriles que entraban en Washington que los rebeldes habĆan cortado; condujo la locomotora llevando la primera brigada de las tropas de la Unión hasta llegar a Washington. Tras la derrota de las fuerzas de la Unión en Bull Run, Ć©l personalmente supervisó el traslado de las fuerzas derrotadas. Bajo su organización, el servicio de telĆ©grafo prestaba un servicio eficiente a la causa de la Unión y ayudó considerablemente a la victoria final. Carnegie mĆ”s tarde se jactarĆa de ser "el primer herido de la guerra" cuando se hizo una cicatriz en su mejilla cuando trabajaba con el cable telegrĆ”fico.
La derrota de los confederados necesitó grandes suministros de munición, asĆ como vĆas fĆ©rreas (y lĆneas de telĆ©grafo) para repartir los bienes. La guerra demostró cómo eran de Ćntegras la industrias para el Ć©xito americano.
En 1864, Carnegie invirtió 40.000 $ en la granja Storey de Oil Creek en el Condado de Venango (Pensilvania). En un aƱo, la granja dio sobre 1.000.000 $ de dividendos en efectivo, y el petróleo de los pozos se vendieron provechosamente. La demanda de productos derivados del hierro, tales como armaduras para lanchas caƱoneras, caƱones y armazones, asĆ como un centenar de otros productos industriales, hicieron de Pittsburgh un centro de producción durante el tiempo de la guerra. Carnegie trabajó con otros para establecer un laminador de acero, la producción de acero y hacerse con el control de la industria, que supondrĆa la fuente de su fortuna. Carnegie hizo varias inversiones en la industria del hiero antes de la guerra.
Tras la guerra, Carnegie abandonó los ferrocarriles para dedicar todas sus energĆas al comercio con las fundiciones de hierro. Carnegie trabajó para mejorar varias fundiciones, finalmente formando parte de The Keystone Bridge Works y la Union Ironworks. Siendo superintendente de la "Keystone Bridge Company's", Carnegie se dio cuenta de la debilidad de las estructuras de madera tradicionales. Fueron reemplazadas en gran medida por puentes de hierro hecho en sus fundiciones. AsĆ como tener buen olfato para los negocios, Carnegie tenĆa carisma y conocimientos sobre literatura. Fue invitado a muchos actos sociales, actos que Carnegie aprovechó para su propio beneficio.
Carnegie creĆa que debĆa usar su fortuna para con los demĆ”s y dedicarse a algo mĆ”s que ganar dinero. Ćl escribió:
¡Me propongo asignar un sueldo no mayor de 50.000 $ al aƱo! ¡Aparte de esto necesito cada ganancia, sin hacer ningĆŗn esfuerzo por incrementar mi fortuna, para gastar el superĆ”vit de cada aƱo para causas nobles! Dejemos a un lado los negocios para siempre, excepto para los demĆ”s. VayĆ”monos a Oxford y obtener una educación concienzuda, adquiriendo el conocimiento de un hombre de letras. Me imagino que esto me llevarĆ” tres aƱos de duro trabajo. Debo prestar especial atención al hablar en pĆŗblico. PodrĆamos ir a Londres y podrĆa comprar todas las acciones de un periódico o rotativo y hacer que tratara temas de interĆ©s pĆŗblico, especialmente las relacionadas con la educación y la mejora de las clases pobres. ¡El hombre debe tener un Ćdolo y amasar fortunas es una de las peores especies de idolatrĆa! ¡NingĆŗn Ćdolo es mĆ”s envilecedor que la adoración al dinero! Al enfrentarme a un problema suelo esforzarme demasiado, por lo que debo tener cuidado de elegir el estilo de vida que sea mĆ”s elevado en ese sentido. Si sigo preocupĆ”ndome tanto por mis negocios y pasando la mayor parte del tiempo pensando Ćŗnica y exclusivamente a cómo encontrar la manera de hacer dinero, me degradarĆ”n mĆ”s allĆ” de perder toda esperanza en recuperarme para siempre. ¡DejarĆ© los negocios a los treinta y cinco aƱos, pero durante los dos aƱos siguientes deseo pasar las tardes recibiendo clases y leyendo concienzudamente!
Carnegie logró amasar una fortuna en la industria del acero, controlando el mayor funcionamiento integrado de acero y hierro nunca antes propiedad de un particular en los Estados Unidos. Una de sus dos grandes innovaciones fue la reducción de costos gracias a la producción en masa de raĆles de acero para vĆas fĆ©rreas. El segundo fue implementar la integración vertical con todos los suministradores de materias primas. A finales de la dĆ©cada 1880, Carnegie Steel era la mayor fĆ”brica de arrabio, raĆles de acero y coque del mundo, con una capacidad productiva de aproximadamente 2.000 toneladas de metal de arrabio al dĆa. En 1888, Carnegie compró a la empresa competidora Homestead Steel Works, que contaba con una enorme planta junto con una fuente de carbón y minas de hierro, una larga vĆa de ferrocarril de unos 685 km y una flota de barcos de vapor. Carnegie fusionó sus particpaciones y las de sus asociados en 1892 al crear la empresa Carnegie Steel Company.
Hacia 1889, el excedente de acero de Estados Unidos excedĆa al de Inglaterra y Carnegie poseĆa la mayor parte. El imperio de Carnegie creció aĆŗn mĆ”s al incluirse las empresas: J. Edgar Thomson Steel Works, (llamada asĆ por John Edgar Thomson, el primer jefe de Carnegie y el presidente de la Pennsylvania Railroad), Pittsburgh Bessemer Steel Works, Lucy Furnaces, Union Iron Mills, Union Mill (Wilson, Walker & County), Keystone Bridge Works, Hartman Steel Works, Frick Coke Company, y las minas de Scotia. Carnegie, a travĆ©s de Keystone, suplĆa de acero y tenĆa acciones en el famoso puente llamado Eads Bridge que cruzaba el rĆo Mississippi en San Luis, Misuri (completado en 1874). El proyecto fue una importante prueba de fuego para la nueva tecnologĆa del acero, que marcó el inició de un nuevo mercado del acero.
En su epitafio figura: "Aquà yace un hombre que supo cómo rodearse de hombres mÔs hÔbiles que él"